
"Si sigues así terminarás vistiendo santos. Debes comprarte un parche curita para el corazón".. Eso fue lo que me dijo una bruja la última vez que asistí a una sesión de tarot.
Me fui seca, muda y con un millón de preguntas sin respuesta.
Recuerdo que días antes y días después de esa declaración, cumplí 24 años y no me di cuenta. En general, no me he dado cuenta de la vida, de los días y de los múltiples cielos que adornan el horizonte. Me pregunté hace cuanto tiempo no miraba el mar o me detenía observando el tallado del camino.
No recuerdo cuando fue la última vez que una mañana de sol, bajé por el ascensor escuchando a Luca Prodán. No recuerdo cuando fue la última vez que escribí con ganas acomodando frases y riéndome cómplice con el teclado. Ni tampoco recuerdo la última vez que me senté tranquila en un lugar a disfrutar del maravilloso presente y olvidarme de lo que pasará mañana.
Hay muchas cosas que olvidé para almacenar otras que tampoco sé si valdrán la pena mañana. No sé si la vorágine de la vida me terminará arrastrando o terminaré comprando más parches curitas o vistiendo santos.

1 comentario:
Ponte un parche curita y date permiso para querer amiga... eso lo sabes y lo sabemos
pero somos tan iguales, ambas sabemos que tenemos que hacer, y seguimos igual, predicamos pero no practicamos.
yo no se que hacer ni que decicion tomar, el resultado sera el mismo... quedarme sola, porque no sirvo para estar con nadie, despues de años de ser polola creo que la soledad es mi mejor compañera pero soy cobarde y no puedo cortar por lo sano...y no se trata de no sentir, de no querer, sino de no hacer daño a quien no lo merece y el miedo a enamorarme de alguien que no valga la pena, creo que nunca habia sentido un miedo tran grande..
y asi compruebo que a medida que crecemos, somos más cobardes ...
te quiero mucho
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