jueves, octubre 05, 2006

Che, que Fabuloso, Los Cadillacs en vivo



Buenos bichos.



No sé si es un disco que sirva para traerlo en el walkman o guardado en alguna carpeta del pendrive mientras se va caminando a la luz del día. Tampoco lo recomendaría para escucharlo en una playa a las dos de la tarde. Pero si lo podría sugerir para alguna noche de esta temporada primaveral en compañía de amigos, o solo, algunos aperitivos quizás, y ánimo de bohemia bonarense.
Loco Miedo Loco, es una de las últimas presentaciones en vivo, en 1999 de los Fabulosos Cadillacs, en el Teatro Astral de la capital trasandina junto a la Gallardo Orquesta Eléctrica, quien hace gala de lisérgicos sonidos dirigidos por Gabriel Sedán.
El concierto comienza con “Loco Miedo Loco” un instrumental entre los Cadillacs y la orquesta que me suena a post-sicodelia adornada con la voz “recitada” de Vicentico que con un poema del francés Charles Badulaire “El vampiro” adelanta la “onda” del recital.
Luego saltan al rock con un impecable cover de “Sucio y Desprolijo” del fallecido blusero Pappo, pero no es el único tributado, el infaltable tango de Gardel, que se apodera de los músicos, con una versión adaptada y con “el sello Cadillac” de “Sus ojos se cerraron” y también la melancólica “El cantante” compuesto por Rubén Blades. Hasta el Sr. Flavio Cianciarulo, compositor por lo menos del 70 % de los temas se luce cantando con su bajo, un cover de “Grito Santiagueño” dedicada a Andrés Jiménez de A.N.I.M.A.L. también interpreta otro tema de su autoría, que endulza cualquier sabor amargo, “Zambita de los Buenos Sueños” incluida en su álbum solista “Marplatense”.
A medida que avanza el disco se develan distintos matices que dan forma a una excelente presentación; más poemas recitados por Vicentico, palabras, critica social “camuflada”, que deja demostrado fehacientemente porque los Fabulosos son quienes son. Y que su música va mucho más allá del Ska / rock etiquetado o de lo “murgueros” que pueden llegar a ser.

Este concierto fue presentado en el momento de promoción de la última placa en estudio de los trasandinos, “La marcha del golazo solitario” motivo suficiente para tocar temas del álbum, como por ejemplo “Cebolla, el nadador” que bajo una interpretación majestuosa de la Orquesta Gallarda suena más distinguida y con más “vida” que en el disco además de la frenética “Piraña, todos los argentinos somos DT” también se incluye “La marcha del golazo solitario”, “La vida”, “Los condenaditos” entre otras.
Otro punto a destacar es la inclusión del guitarrista Ariel Minimal que colaboró en la grabación del último disco por la ausencia de Mario Siperman. El integrante de la banda argentina Pez e integrante eventual de los Fabulosos, a mi juicio, significó un gran giro en cuanto al sonido de los Cadillacs; Dejando un tanto de lado la guitarra ska, para centrarse en el rock y en los ritmos más folclóricos y populares.
Infaltables temas que se incluyen en la presentación “Carnaval toda la vida”, “Mal Bicho”, una versión acústica de Vicentico para “Estrella de Mar”, “Demasiada presión”, “Vasos Vacíos” y “El Satánico Dr. Cadillac entre otras canciones.
La presentación en vivo, según medios de la prensa argentina de ese año, hablaban de un “Señor Recital”; Vicentico y compañía se encontraban vestidos con smoking, y tanto la iluminación como el ambiente generó una onda irrepetible que es posible sentirla a través de los parlantes de tu radio un día sábado y como dice Vicentico en Estrella del mar, “Soltá las amarras y dejáte llevar”...

Sin duda, un imperdible.

1 comentario:

C. dijo...

puta, nadie leyó la critica.. ¬¬
le escribo al viento.. ¬¬