domingo, febrero 12, 2006



N o c t u r n a




El aire narraba un cuento fresco, aliviaba cada vena de los brazos del árbol que tus venas andrajosas alguna vez treparon. La noche abrigaba cada estrella y mandaba a los seres nocturnos a vender el ritual lunático que destellaban las flores enredadas de sueños quebrados, que decoraron algún comedor triste, con calendarios de números pequeños que nadie recuerda.

La cerca de madera blanca y oscura se enterraba cada vez más en la tierra como queriendo sepultarse de vergüenza por no poder ocultarme suficiente de ti.
Te miro detenidamente, tus ojos brillan como el agua que comienza a enviar el cielo para refrescar la memoria y tu pelo enredado comienza a mimetizarse con el sueño que quedó pendiente, con lo que quisiste algún día decir, pero que tu libertad prohibió. Y estás ahí. Tranquilo. Con tus brazos esqueléticos y tu figura que reconocería hasta en otra dimensión.

Me alegro que estés acá. Nunca pensé que vendrías.

Y bajé la vista queriendo barrer el universo entero y hacerlo danzar conectando cada punto de él con cada fibra de tu piel.
En ese momento sentí como la lluvia encendía nuestras palabras y congelaba el silencio, los árboles comentaban el encuentro y las flores se abrazaban a ellos para poder ver lo que queríamos decir.
Y fue así como con tus palabras fuiste coloreando la figura de piedra que había extraído dentro de mí al esperar tanto tiempo que tu pudieras..... si tan sólo, si alguna vez, quizás...

Quiero bailar.
Llegaste al final de la fiesta.

El soplido del viento hizo que completáramos la canción fúnebre que acompañaban los aullidos de animales que miraban atentamente cada paso de nuestro conjuro. Querían robarnos el corazón.

No me avisaste que la fiesta había terminado... no quiero caer embriagado de tristeza, ni que la sangre alborotada rompa tus venas de cristal oxidada de suspiros malditos.

¿Fiesta?

2.

En ese momento luces plásticas crearon un espectáculo de corto circuitos seguidos, que hacían saltar a la gente y demostrar habilidades extrañas..Ahí salí del ensueño e interrumpí la magia.

Quise caer, quise correr, quise borrarme..sentimientos que no encontraban disfraces perfectos colapsaron y quisieron huir...

¿Que crees?

Aún sé que hay algo acerca de él .....
Que lástima. Esto no está bien.
Susúrrame.
Di mi nombre.

Sentí su abrazo, inesperado
Y Nunca me dejó ir..

1 comentario:

oculto mi nombre tambien dijo...

ufff... sentí que perdía a ratos... me duele un poco la cabeza, será eso? no creo, ando algo idiota estos días... creo haber entendido... o más bien... ya, no sé... opinión: me gustó, vi al personaje perdido en un rincón de una casa ajena, esperando a la persona aquella que lo alejaría de esos pasos y voces algo desinteresadas dentro de la fiesta...eso... no sé, ya, me calló... luego comentaré mejor... quizás ni leas este comment, jajajaja...
saludos
Masque Nu