
S u n s h o w e r
Versión reeditada. Un nuevo amanecer de otros colores se asomó por la ventana, no me cambió la vida, pero avancé algo; quise ver más allá para darme cuenta de lo que valgo, y no estoy dictando una guía de superación, ni de autoestima.
De un ser de tierra arraigado en un espacio que la sostiene durante cada estación pasé a convertirme en un ser acuático que ya no se desespera con los días de lluvia, sino los disfruta. Ya no me colapsa tanto el mar y tomo mucho *agua mineral sin convertirme en electrónica. Quise limpiarme. Ver más allá y comencé a crear; me encontré conmigo en un momento, hace tanto tiempo que no me visitaba en las noches para preguntarme como se había portado el día ya casi me estaba olvidando de lo esencial, pero volví a sonreír sin sentir que estaba fingiendo, me olvidé de la rabia y mi piel se curtió por primera vez y fue bueno, fue mejor. A veces el dolor ciega pero ya recuperé la visión, incluso veo más claro.
Retomé muchas cosas; amigas que había dejado en el camino, volvieron en cierta parte a mi vida, volví a escribir, seguí escuchando música y más que antes, más fuerte que antes. Me pude armar de nuevo. Sentía las fibras de mi piel bullir y una segunda capa se adhería a mi alma. Retomé los lazos con mis viejos y me dejé de autodestruir, llamé a amores platónicos, me atreví casi como una chica cosmo, siguiendo los ridículos tips de conquista me planté ante esos fantasmas y me di cuenta que no puedo buscar por buscar ni querer por querer…aborté la misión...
Comencé a escuchar a Tom Jones sin culpas. No tenia que demostrar nada a nadie. Me sentí liberada de aprender, de equivocarme, de caerme y drené algunos de los demonios que a veces te esperan a la salida de tus voladas.
Me interesé por otros temas también y a desinteresarme por otros. Amplié los horizontes y el norte de mis ideas se comenzó a dibujar en otros puntos más al sur. Cambie de escenarios, me oscurecí con absoluta tranquilidad y un brillo especial, ese que reflejan las gotas del rocío en un amanecer pretencioso. Comencé a saborear las circunstancias haciéndome más fuerte. ¿Mencioné que tengo otra capa de piel? Otro rostro y otra voz también….
Pero, en el cambio, ocurrió otro que no tenía tan presente. Me cambiaron algunos códigos… y Llego la estadística a mis cuadernos y no me la he podido. No puedo descifrar lo se debe. La lógica no me acompaña y mis resultados son siempre inexactos. No hay respuestas claras para mis preguntas. Es ahora cuando la incertidumbre me visita. Pero eso me mantiene viva y las *estadísticas me tienen al límite. Recuerdo cuando en el colegio me mandaban las respuestas y las traspasaba a la prueba sin saber porque lo hice, creo que en la vida, alguna vez me pasó algo parecido, copie palabras que no eran mías y expuse un resultado que nunca estuve segura de que haya sido el correcto. Pero ya no estoy para ese tipo de cosas. Adopté mi personaje, histriónico algo contradictorio pero accesible. Seguridad y más seguridad apadriné como nuevo slogan. Pararme ante la vida con actitud y buenas palabras y otras no tanto….
De cierta forma me he expuesto a cosas opuestas; al invierno y a días soleados, a resolver la vida con ejercicios matemáticos y no me desagrada tanto; estar en una constante incógnita no se hace tan detestable cuando buscas la respuesta, a veces, es entretenido jugar a tiempo completo a investigador privado, recopilando pistas, captando señas celestiales hasta llegar a definir el destino si le apuntas al papelero. Y todo se basa en la búsqueda, en eso estoy ahora, disfrutando todos los caminos que me pueden llevar a algo definitivo, las caídas, los triunfos y de nuevo las caídas. Lo más exquisito de ellas es pararse dignamente y volver a buscar la felicidad impredecible y muchas veces renegada por ese antagonista que quiere ser rebelde, pararse en la esquina diciendo que todo está mal y que jamás nada va a cambiar. Wrong answer… o wrong number como diria Robert Smith. Nada es tan radical ni tan recto, ni siquiera los números. Ojo, incluso ellos. Por eso las expectativas van creciendo en el ser humano y en su defecto en mí...
Grandes esperanzas sería el titulo de mi actual secuencia. Si, literalmente quizás no tanto como el libro, no tengo tanta frialdad como su protagonista y no existe ningún dulce doncel que me pretenda con tanto ahínco pero si tengo esos anhelos y tengo los colores de la adaptación del libro a la película protagonizada por Hawke y Paltrow, como fondo de mi actual actuación; así con tonalidades verdes húmedos, urbanos cubiertos de lluvia, noche y días que intentan algo o esperan algo. De esa forma puedo palpar lo que llamamos el sentir, así lo visualizo y esa es mi actual atmósfera.
De la sociedad de los poetas muertos, el joven manos de tijera, taxi driver, el padrino, alguna otra película de terror por ahí, tomo las entradas a great expectations en su titulo anglosajón ….y es ahora que estoy en la butaca, en el medio de la trama….

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