viernes, junio 26, 2009

Las películas de mi vida




Las películas se han tomado momentos y gran parte de mi vida en este último tiempo. El ritual de ir a buscarlas a blockbuster, pasearme por cada pasillo y demorarme cerca de una hora en elegir la indicada que, subraye el estado de ánimo de ese momento, se convierte en un ritual del que muchos no podrían sobrevivir. Claro. He escuchado quejas de mi acostumbrada ceremonia fílmica, durante la mitad de la semana y el wikén. Y también alegatos de amigas que me preguntan, pero, ¿Por qué no bajas las películas de internet? La verdad, es que me carga bajar películas de internet, porque no es lo mismo, me perdería de lo más emocionante que es el placer de ir a Blockbuster darme mil vueltas y decir: Esta es. Esta es la película que me acompañará esta noche junto a mi pedazo de pizza de atún, queso, tomate y cebolla. Excelente panorama. Nada mejor.
Uno de los miles de títulos de los que he disfrutado, fue la película Café Lúmiere del director japonés Hou Hsiao-Hsien, ambientada en la ciudad de Tokio. Una delicatessen visual para quienes sepan apreciar "esos mínimos momentos" en el que uno agradece ser quien es y estar vivo.
Puede ser tomar té, escuchando tu disco preferido, al nipón style o puede ser viajar en el metro-tren, escuchando también otro de tus discos preferidos. Definitivamente, creo que no hay nada mejor que esto último.
En Café Lumiere no hay prisa aparente. Todo se mueve a la velocidad silenciosa de un metro-tren que habita la ciudad y en el itinerario de cada anónimo, que prefiere mirar por la ventana antes que mirar nerviosamente a la persona que está sentada al frente. En Café Lumiere hay espacios en blanco que puedes rellenar con los silencios, con la contemplación, de la misma manera cuando uno mira la vida y le va poniendo adjetivos, nombres, color y música.
Café Lumiere, es ser turista en tu propia ciudad y maravillarse en los pasillos de Blockbuster, esperando buscar el título perfecto para la noche de un wikén o un middle wikén.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo no sé qué hay contigo, pero me diste la respuesta a lo que me pasa sin saber si quiera por qué hacía lo que hago: tampoco bajo películas de internet.
Y también adoro darme vuelta y media por Blockbuster para encontrarla.

Me muero si cierran Blockbuster... malditos pirateros.

Y aunque no viaje en metrotren a diario, eso que me dices me sucede a diario: en el metro, en el bus... en alguna calle de Providencia.

Gracias por darme la respuesta a esa pregunta que no sabía como formular.
Y que tampoco sabía como preguntar.

Lov YA!!!

César Avilés dijo...

Hola ya viste la película nunca mueras si decir a dónde vas? yo la vi hace mucho tiempo.